Ni poco, ni mucho, ni nada





No es lo mismo, y no hablo de la canción de Alejandro Sanz no, me refiero a que no es lo mismo estar aqui que cuando estaba allí. A ver, me explico: 

Todo es mucho mas sencillo de como pueda contarlo. Solo que hacerse el interesante para que nadie pase por alto esta fábula de tres al cuarto, es mas…¿divertido?. En fin, retomando…Que para atravesar el desierto se necesitan mucha biodramina para el mareo. Septiembre siempre transcurre pegajoso y sin sitio para aparcar. Es el mes que para mí parece un año, pero de esos bisiestos y siniestros, porque siempre se desmarca, para sufrir o para ser feliz, pero siempre se desmarca. Es el mes de los rebaños untados en aftersun y las conversaciones estrella tipo "¡qué calor!". Pasa volando entre rachas africanas y nos deja sin muchas compañías cuando acaba. Vaya por dios.

Alemania, Polonia, Francia, Galicia y quizás de nuevo Asturias y hasta incluso Barcelona, quien sabe. Posos con mucho sabor y postdatas de verano. Hacer planes antes de que caigan las hojas, contar los días, subirse a un avión. Empiezan las lluvias que no mojan de color marrón, y mosquitos a los que no tengo ninguna compasión (pero ninguna, ninguna). Esto ya va cambiando de color, para bien o para mal, pero los azules son mas grises y los rojos mas naranjas. 

Pues eso, que intento limpiar tus manchas por volver a saber como era aquello. De cuando estaba allí ¿te acuerdas?. Pero ya pasó…como estos paisajes por la ventana de la furgoneta, sin compasión. Como Septiembre.