Cuestión de espacios




Existe la posibilidad de, en un dia de lucidez, superar la barrera que nos hemos impuesto previamente a nosotros mismos, que nos impide conversar durante largo rato sin tener que pensar en "el tema a introducir después".


Cabe esa posibilidad, la de estar dos, tres horas hablando de múltiples cosas (que seguramente luego no recordaremos), sin plantearse por qué salen las palabras a borbotones y sin tenerlas que preparar antes en nuestro cerebro. No obstante, llegará un momento en el que nos daremos cuenta, sorprendidos positivamente, de que hemos conseguido superar la barrera, y en ese momento la barrera volverá a materializarse, sólida y más alta que nunca, justo delante de nosotros.